Yin & yang y aromaterapia

yin yang
El concepto de yin & yang forma la base de la medicina oriental. Como una sencilla, pero a la vez profunda teoría de energía vital, puede ser aplicado a terapias curativas de toda índole.

De hecho, constituye la fundación de terapias como la medicina herbal, masaje, dieta, ejercicio y acupuntura.

Aunque inseparables y complementarias, yin y yang representan, a un nivel fundamental, la distinción entre lo material y sustancial (yin), y lo inmaterial y no sustancial (yang). Como tendencias polares más que fenómenos reales, el yin y yang, apuntan a diferentes aspectos de una misma entidad:  a lo visible y sólido (yin) e invisible y dinámico (yang) de dicha entidad. No pueden existir sin la otra, ni son capaces de permanecer fijas: significan una tensión dinámica, interdependencia y cambio.

Con respecto a la temperatura y humedad, el yin es más frío y húmedo, y el yang, más cálido y seco. La oscuridad, noche y el invierno es yin, mientras que la luz, el día y el verano es yang.

El entender los roles energéticos del yin y yang es la clave para su aplicación terapéutica, ya sea al aplicarlo en acupuntura, medicina herbal o aromaterapia. Cada función identificada puede ser respaldada con un aceite esencial. La función primaria del yang es abrigar, energizar y estimular, mientras que del yin es enfriar, humedecer, relajar y promover el sueño.

Si la energía yang de una persona es deficiente, es probable que sientan frío, cansancio y desmotivación por lo que se beneficiarán de aceites esenciales cálidos y vigorizantes como romero y jengibre. Estos son aceites esenciales que tonifican el yang y dispersan el frío. Los aceites esenciales de romero y jengibre promueven la circulación de la sangre, estimulan el “fuego” digestivo y contrarrestan el dolor reumático de naturaleza fría, fija y contraída.

En lugar de fatiga, un exceso de yang producirá inquietud, hiperactividad e insomnio. Ya que la función del yang es calentar el cuerpo, un exceso de yang puede resultar en sensaciones de calor y sed. Los aceites esenciales que reducen el exceso de yang son inherentemente fríos y relajantes e incluyen la manzanilla romana y melissa.

Ya que la energía yin es fría, humectante y calmante, una deficiencia de yin dará lugar a calor, sed e inquietud.  Sus síntomas son sensaciones de calor en manos, pies y pecho, sed y calor durante las noches e inquietud y una sensación de debilidad. Dos de los mejores aceites esenciales para fortalecer la energía yin, y por lo tanto para relajar y enfriar, son la rosa y geranio.